«Animals» This Town Needs Guns

Animals  
Artista: This Town Needs Guns 
Año: 2008/2009 
BSM Records(UK)/ Sargent House Records(USA)
Puntuación: 9.0

Animals es un disco de aspecto inocente con su portada de animalitos y canciones hipnóticas, plagadas de la maravillosa complejidad del math rock. La historia que cuenta This Town Needs Guns es juvenil al principio, pero conforme avanza el disco, se desarrolla una historia de la que nadie estamos exentos de experimentar.

Una Joya que fusiona (de manera brillante a mi parecer) la complejidad de las relaciones de pareja con la precisión y exactitud que caracterizan a este género musical.

El álbum abre con el track “Chinchilla” y describe a una pareja que parece que esta en constante discusión, hasta el punto de no saber porque siguen discutiendo.

Es interesante cómo incluso una canción que trata de una relación de pareja en apuros puede resultar tan apaciguante, porque en esencia es math rock, y puede ser complicado de disfrutar para el oído que no está acostumbrado a constante arpegio y poliritmos, pero el buen uso de la voz bien espaciada de su vocalista Stuart Smith hace las composiciones fáciles de digerir.

Sin embargo, en «Baboon» Smith canta: «entwining our fates to another» haciendo alusión a descubrir una infidelidad; y para el tercer track «Lemur», se va revelando que camino va a tomar la narración de disco.

La estrella de este track es la batería de Chris Collins que de principio a fin plasma el sentimiento de irse dando cuenta que es momento de seguir adelante, que quizá el daño es irreversible. Y no hay que olvidar la hermosa armonía de Tim Collins en la guitarra, bastante parecido a algo salido de la imaginación de la banda Toe. En mi opinión, es la pieza con más cohesión del álbum.

En “Badger” se comienzan a destacar los tecnicismos del math rock y da más oportunidad de brillar a los arpegios coloridos de la guitarra, para retomar en “Panda” la historia de nuestro protagonista, en donde la armadura de la indiferencia se derrumba cuando se vuelve a encontrar a su ex. Una vez que el tiempo y la distancia enfrían la cabeza, llegamos a este track donde como en cualquier relación terminada, sales a la luz pública esperanzado en el futuro, casi fuerte, pero como cuenta Stuart “I’ve come back to the places I had run from / you saw it all / fall to pieces”.

A partir del track «Dog» el disco se torna sonoramente bastante igual e inclusive se vuelve difícil diferenciar una canción de otra. No obstante destacan dos tracks: «Gibbon» en donde hay destellos de algo que no se había mostrado durante todo el álbum y es que tales letras tan pasionales fueran cantadas con dicha intensidad. Hasta este punto Stuart Smith se contiene mucho, quizá buscando serle más fiel a la armonía que a la profundidad de lo que canta, pero en esta canción si se alcanza soltar el pelo.

Y Por ultimo «Crocodile», donde encuentro el coro más bonito de todo el disco, y así como dice “for just a second I’m lost in you” este track dura poco, como lo poco que dura la fantasía de volver con tu ex.

Cada canción nos comparte el turbulento viaje en picada hacia lo que es terminar con una relación tóxica, que por mas dañina que se tornara, fue importante en algún momento atrás, y finalmente en el ultimo track «Zebra», nuestro protagonista llega la conclusión de que es necesario dejar las apariencias, y adolorido, reconoce que no puede seguir encerrándose en sí mismo si quiere mejorar y salir adelante de esta ruptura. Después de todo, pedir ayuda es de valientes.

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